lunes, noviembre 19, 2007

ORQUESTA ENKANTO





EL SABOR DE ENKANTO

Por: Carlos Fajardo G.

El caso de “Enkanto Orquesta” deja en claro que las orquestas caleñas no son solamente orquestas de Salsa, - como casi todas las que ha registrado nuestro amigo Christian Sima en el listado de su página web en Francia -, sino que existen variaciones que se amalgaman con el sabor Tropical. Amalgama de relucientes metales, musicales, que como verán, tampoco dejan de lado a nuestro valioso ritmo, como confirmando que en Cali resulta casi imposible olvidar la Salsa en cualquier proyecto musical de corte popular y urbano.

De la mano del carismático productor ejecutivo, Oscar Corral, “Enkanto Orquesta” lanza al mercado nacional e internacional sus recientes trabajos musicales, “Dulces Besos” del año 2006 y “Soy del Valle” del año 2007. Lo anterior con la siguiente plantilla de virtuosos en los instrumentos y voces:

David Esteban Corral – Bongó, campana y guiro
Johan Escudero – Timbal
Alejandro Vélez – Piano
Daniel Duque – Primera Trompeta
Mauricio Gallego – Segunda Trompeta
Carlos Ruano – Trombón
Oscar Corral – Conga, bongó
Amanda Mera – Voz, coros
Breznev Caicedo – Voz, coros
Jairo Valencia – Voz, coros

“Dulces Besos”, - con la participación de los artistas invitados Jaime Guapi, Juan Carlos Estrada, Kevin Lizcano y Francisco Plata -, delata desde el principio que, sin duda alguna, el concepto de “Enkanto Orquesta” se encuentra cimentado en la Fiesta, y en especial, en la fiesta caleña. Mas allá de los caleños, y haciéndolo extensivo a todas las latitudes, desde ese punto de vista “Enkanto Orquesta” está concebida para meterse definitivamente en las casas.

El mismo corista lo enuncia en los intervalos del tema “La Burrita” de Eliseo Herrera, y tome nota para las celebraciones de diciembre: “se prendió el rumbón / se prendió la rumba”. Y es que este trabajo musical resulta siendo una excelente evocación de los mejores años tropicales de una ciudad como Cali, dejando aquel profundo sentimiento de melancolía que traen los gratos recuerdos, y haciendo un homenaje a la fiesta caleña en lugares como el Club San Fernando. Un tiempo antes de que a nuestras calles llegara atropellando el bugalú. Y actualizando el comentario al anotar que muchas de las madrugadas fiesteras de esta y de muchas ciudades colombianas y latinoamericanas, se rompen al sonar lejano, profundo y cadencioso de las notas tropicales.

Pero para retomar el concepto de aleación fiestera y bailable, aparecen también en el Cd “Dulces Besos” sendos mosaicos de Merengue, con una selección afinada a la danza y con innovaciones muy precisas en notas que aportan el toque propio de la identidad de “Enkanto Orquesta”.

En el componente folclórico del Pacífico Colombiano aparece el mosaico de Currulaos encabezados por “Caderona”, y luego “Mi Buenaventura” de Petronio Álvarez, y “Velas Encendidas” de Alfonso Piña.

Y para cerrar la aproximación a esta primera producción, en la modalidad de Salsa romántica, - sin endulzantes ni aderezos de los que llegan a hostigar -, suenan los acordes de “Eres Tú”, destacando la composición y la voz del tema, y la canción “Guerra de Amor”. Para los salseros más exigentes se recomienda la ejecución de “Como mi Son no hay”, composición de Yorley Rivas.

Pasando ahora a la segunda producción, “Soy del Valle”, hay que anotar que se encuentra abanderada por el tema tropical estrella que lleva el mismo nombre, como teniendo en cuenta que este Trópico se encuentra lleno de aquellas. Si bien el Cd abre con “Como Duele Querer”, del talentoso músico caleño, - y heredero de tremenda tradición familiar -, Julio Cortéz.

Incursionando igual con la buena cumbia melódica y colombiana, puede anotarse que esta producción significa un rescate y todo un homenaje para La Billo’s Caracas Boys, sonando las alegres y picantes composiciones de “Mi Cali Bella”, “Palmira Señorial” y “Medellín”, como para traspasar fronteras regionales. En tal selección sobre La Billo’s, continua la serie hilvanada del “Tren de Seis”, “El Minero” y “Tiempo de Cambiar”, cerrando con una tercera entrada donde aparecen “Temperamento Sentimental”, “Alborada Guajira” y “Por las Buenas”. Para que bailen recordando o recuerden bailando.

Pero en medio de todo ello, no puede dejarse pasar desapercibido el tema titulado “Podemos y Debemos (un Son por la Paz)”, de notable calidad bajo los acordes de la Salsa y con una letra que puede calificarse como fuera de serie. Al punto que no se entiende por qué las emisoras locales y nacionales no suenan canciones con esta categoría de mensajes, en un país y en un mundo saturado por la desesperanza. Con “Podemos y Debemos (un Son por la Paz)”, queda claro que las emisoras de Cali y de Colombia pueden y deben tocar letras que van por el bien de toda la colectividad, y qué mejor si empezamos por los mismos niños.

Bajo un timbre de voz con la mayor personalidad ante el micrófono, y un mensaje que se va explorando y serpenteando entre la mal-ética humana, sin desconocer al bailador, se anotan un gran punto los compositores Ricardo Abril y Juan E. Rodríguez. Y se anota un promisorio punto David Esteban Corral, al vocalizarlo apenas en las puertas de la adolescencia.

No podría finalizarse el presente comentario sin delatar el talento humano de individuos netamente emprendedores como Oscar Corral, un hombre en su vida completamente dedicado a la noble profesión del Periodismo. Pero valga añadirle la música con sus propias palabras cuando hablamos de sus ocupaciones:

- “Solamente periodismo. Aunque un pasatiempo como la música se convirtió años después en una profesión llena de tantas alegrías y satisfacciones como el periodismo. El periodismo es el único oficio que he desempeñado a lo largo de mis últimos 30 años de vida, aunque muy joven, por accidente, mi padre me encargaba de algunos menesteres en la finca “Lontananza”, que tenía en la vereda El Guabito, municipio de Ginebra (Valle del Cauca), donde especialmente me ocupaba del control de materiales para los trabajadores, control en la entrega diaria de la leche, que por esa época se vendía en tinas a los camiones que llegaban desde Palmira o Buga” -.

Y continúan las remembranzas en el mismo orden de los sonidos que se fueron incorporando poco a poco:

- “Yo diría que la incursión en la música parte desde mi hogar, donde desde muy niño se respiraba un aire musical. Mi padre era intérprete de la bandola, y fue él quien orientó a mis otros cuatro hermanos para amar la música, originando que en mi hogar se formara un cuarteto: dos bandolas, un tiple y una guitarra. Yo era el quinto en el grupo, y me colocaban en las veces de maraquero o guirista cuando hacían ritmos alegres. Recuerdo los encuentros de mi padre con don Benigno Núñez, aquel celebre músico de Ginebra cuyo festival de música colombiana lleva su nombre. En la casa no faltaba el ensayo, la preparación de la serenata, o la reunión de amigos. Todo ello me llevó a que en el colegio Instituto Ginebra decidiera mi participación en la banda de guerra del colegio interpretando el redoblante. Lógico, era la banda para interpretar el himno al Valle del Cauca, el himno de la República de Colombia, y muchas marchas especiales de la banda para los eventos culturales del pueblo.

Al salir del colegio con varios compañeros fundamos un grupo local muy de corte cubano que denominamos “Los Saturnos 15”. De allí me reuní con el maestro Emilio Hernández, exintegrante de la Orquesta “Los Caciques” de Guacarí, donde se desempeñó como director el maestro guacariceño Luís Carlos Ochoa, y fundamos la orquesta “La Plena Española”. Era una big band, 18 músicos en total ‘con todos los juguetes’. Recuerdo que a muchos ensayos fueron Francesco y su hermana Yolanda. Yo tocaba la tumbadora. Por ser tan grande y ante la falta apoyo, “La Plena Española” de Guacarí se acabó.

Al acabarse la orquesta dejo la música con mucha tristeza. Luego aparece en mi camino el reconocido periodista palmirano Duval Florez, quien me hace nombrar como corresponsal del periódico “El País” en Palmira, donde estuve como tres años. Fernando Urbano, que en paz descanse, me lleva a “Radio Palmira” donde me dio la oportunidad de trabajar en el “Noticiero Radiante”. Posteriormente llego a la Capital para trabajar en el “Grupo Radial”, luego en “Todelar”, y posteriormente en “Caracol”. Estando allí conozco a Amanda Mera, mi esposa y actual voz femenina de “Enkanto Orquesta”. Desde la primera visita a su casa encontré una guitarra colgada en la pared y le manifesté mi pasión por la música, pero jamás había vuelto a tomar un instrumento en mis manos. Un día le manifesté mi recorrido por las orquestas y me regaló un bongó lindo, de Héctor Rocha “El Piernas”. Y comencé a darle hasta que con mi hermano decidimos montar un trío. Luego llega Salomón Amaya, quien interpretaba el tres, el cuatro, la guitarra y el tiple. Estando Salomón invitamos a Essau, su hermano, para que nos acompañara en el bajo. Así estuvimos varios años, hasta que vino Fernando Giraldo con un saxo alto y como percusionista. Fue una época muy bella. Hacíamos música latinoamericana, la música de Colombia, nos aprendimos como dos sambas, en fin, fue algo muy bello porque en las reuniones terminábamos tocando música cubana y de los Joselito. Allí yo tocaba el bongó, la tambora folklórica, y toda la percusión menor, incluidas las cucharas de palo en los pasillos y en los bambucos colombianos. Estando el grupo formado invitamos al maestro Luís Carlos Ochoa, para que nos dirigiera. Además de hacerlo, hizo parte del grupo y le colocamos nombre: “Grupo Enkanto”. Festival que se respetara tenía en su programación a “Grupo Enkanto”, porque indudablemente el maestro le dio ese toque que siempre le ha dado a los grupos que ha dirigido. En ese mismo momento mi hijo, David Esteban, formaba parte de la Orquesta “La Charanguita de Luís Carlos”. El era el bongosero.

David, muy inquieto, comienza a participar de los ensayos del “Grupo Enkanto”. Un buen día se acaba el grupo porque los hermanos Amaya y mi hermano Isaac, determinan formar sus grupos. Pasa un tiempo y viene la propuesta de mi pequeño David: “Papá, montemos una orquesta y comenzamos a conseguir músicos”. Llega Alfredo Marroquín, quien es el actual bajista de la orquesta y con él los actuales doce integrantes, incluida lógicamente mi señora esposa. Fue algo muy lindo porque David traía el sabor de Richie Ray, Sonora Ponceña, Rubén Blades, porque él tocaba en “La Charanguita de Luís Carlos” varios mosaicos de aquellas agrupaciones musicales. Lógico, opinaba para hacer un Enkanto grande. Con Amanda, David y Alfredo fundamos la “Enkanto Orquesta” de hoy”-.

Es necesario anotar aquí para el lector, que “La Charanguita de Luís Carlos” es un proyecto que iniciándose de manera tan titánica como experimental, agrupó una serie de niños caleños que llevaron muy en alto la Salsa a los más diversos escenarios, proyectos difíciles de mantener bajo la iniciativa privada, y sin el compromiso necesario de la esfera oficial. De aquellas filas salió David, quizás mientras apenas aprendía a montar en bicicleta.

La narración continúa sobre la idea motora de “Enkanto Orquesta”, y de los criterios de selección musicales y humanos de sus integrantes:

- “La idea, pues, estuvo acompañada, como se puede apreciar, de ese núcleo familiar, esposa e hijo. El estar en una tarima ante mucha gente es algo indescriptible, algo que cura cualquier enfermedad, algo maravilloso. Quien más me motivó a formar la banda fue David, quien había estado en conciertos con la “La Charanguita de Luís Carlos” en los Estadios ante 10 o 15 mil personas en Cali, Bogotá, Medellín, etcétera. Y lógico, Amanda también, pues al fin y al cabo hizo seis meses de música en la Universidad del Valle, y brindó un marcado aporte de entusiasmo y confianza a mis proyectos. La idea está clara: David tiene que ser un excelente músico para que continué con esa idea motora de tener un pasatiempo lleno de arte, remuneración y muchas glorias, como espero se los ofrezca “Enkanto Orquesta”, así como un profesional en cualquier otro ramo que no tenga que ser la música.

Los criterios musicales y humanos si son totalmente míos. Lo que va al ensayo, a la tarima y al fonema lo determino yo, recogiendo todo lo que he vivido como periodista, lo que he escuchado de grandes grupos como “Niche”. ¿Por qué se han desbaratado grupos prósperos como “Raíces” de Barranquilla, entre otros?. Todo ello lo tengo en cuenta para no cometer los mismos errores. Por eso aplico aquello que dice PRIMERO EL SER HUMANO, PRIMERO LA GENTE. Un error de comportamiento personalidad es casi inmodificable. En cambio, cualquier falla que se presente como músico, con estudio y trabajo se puede corregir. Por eso en “Enkanto Orquesta” nadie, ni antes, ni durante, ni después de cada presentación en el sitio de trabajo, puede ingerir licor, fumar, vestir mal, tener los zapatos sucios, consumir droga, llegar tarde. Hay que ser muy respetuoso con el contratante y subirse a la tarima con entusiasmo, como si fuera la única oportunidad para salir adelante. Todos esos aspectos son tratados antes de ingresar cualquier músico a la orquesta, porque lo que hemos buscado es conformar una familia donde todos sintamos a “Enkanto Orquesta”-

Y resultando absolutamente pertinente conocer la propia visión de Oscar Corral sobre las dos primeras producciones de su agrupación, el relato concluye:

- “Dulces Besos” se terminó de grabar en Noviembre de 2006. Por ser el primer Cd, podrá imaginarse la expectativa y la emoción cuando terminamos. Además la alegría en casa, pues el tema es composición de mi hermano Antonio José Corral. Como toda primera vez, no deja de pagarse la novatada, pero ese tema en medio de todo está sonando y lo siguen pidiendo por su sabor tropical. El Cd es muy variado porque allí encontramos Currulao, Merengue Dominicano, Salsa de nuestra inspiración. Para el segundo trabajo “Soy del Valle”, que estuvo terminado en Febrero de 2007, busqué la asesoría del maestro Julio Cortéz, quien estuvo 13 años en el “Grupo Niche” con el maestro Varela. El me presento a otro exniche, Leo Aguirre, con quien trabajamos primero en buscarle un ‘zumbido’ a la orquesta, para quien escuche a “Enkanto Orquesta”, sepa que esa es la orquesta. Lo segundo fue buscar la línea tropical, sin dejar a un lado los otros ritmos. Lo logramos sacando arreglos totalmente nuevos. Y luego grabamos este nuevo trabajo, el cual ha sido muy bien recibido. En Colmúsica, la casa disquera que nos grabó el trabajo, lo han destacado bastante a pesar de tratarse de una orquesta tan joven. Para nosotros, tener en solo dos meses más de seis mil copias vendidas es muy satisfactorio. Y se estima que la demanda de las empresas vallunas respecto de “Soy del Valle”, es por lo menos de unas 10 mil copias. . . . . .”-.


Octubre de 2007
Fundación AmiSalsa Cali
Colombia

2 comentarios:

JAIME DUSSAN dijo...

ENKANTO... ORQUESTICA PICHURRIA, ES QUE NO LA HAN OÍDO TOCAR??? DESAFINADOS

andres ortega dijo...

que comentario !!...se ve q es el tipico caleño (canibaleño)....por eso es que ya casi nadie los llama a presentaciones internacionales ...por creidos, y no apoyarse entre si ....!!

cosa diferente que se ve aca en P.R. en donde todos se respetan ..toque mucho o poco.